En situaciones atípicas como la actual, donde los principales índices se mantienen prácticamente planos y cotizando dentro de rangos laterales, he decidido estructurar dos estrategias que, en su conjunto, funcionan de manera muy eficiente.
En el entorno actual de mercado se observa con claridad esta situación. El NASDAQ, principal índice global asociado a tecnología e innovación, se mantiene prácticamente plano y cotizando dentro de un rango lateral relativamente definido.
Este comportamiento se produce por un contexto macroeconómico complejo, siendo la guinda de la situación la incertidumbre geopolítica (las tensiones EE.UU.-Iran), acumulada de una política monetaria restrictiva y continuos ajustes en las expectativas de crecimiento. En este escenario, el mercado está en un punto de equilibrio temporal entre fuerzas alcistas y bajistas, lo que provoca movimientos erráticos sin el desarrollo de una tendencia clara, pero con volatilidad en cada movimiento.
En este tipo de escenarios laterales, donde los principales índices no desarrollan una tendencia clara, las estrategias direccionales tradicionales pierden eficiencia, ya que el mercado no genera movimientos suficientemente sostenidos.
Teniendo claro esto, resulta más interesante estructurar estrategias que aprovechen la estabilidad relativa del precio y la dinámica de la volatilidad del mercado, como las siguientes estrategias.
ESTRUCTURA DE CONVEXIDAD EN VIX: RISK REVERSAL
Esta estrategia se basa en una estructura risk reversal, que consiste en comprar una call OTM y vender una put OTM. Esta combinación genera una zona inicial relativamente neutral, permitiendo posicionarse con exposición alcista mientras se mantiene un margen de rango donde movimientos moderados a la baja no afectan de manera agresiva a la posición.
La operativa es sobre VIX, índice que mide la volatilidad implícita del S&P 500 y que suele oscilar dentro de determinados rangos estructurales a lo largo de los ciclos de mercado. Detecté que uno de los niveles donde el VIX tiende a estabilizarse en fases de mercado normalizadas, se sitúa en el torno de 18,50, donde oscilaciones del mercado nos posiciona en un punto clave de valor estratégico.
En ese entorno vendí una put con strike 18,50, lo que implica la obligación de tomar exposición si el VIX cae por debajo de ese nivel. Aún así, por las oscilaciones del mercado que hace que esté constantemente entre esos niveles, a no ser que explote por incertidumbre en el mercado, la estructura permanece prácticamente neutral.
Además, el paso del tiempo juega a favor de la posición, ya que la put vendida pierde valor mediante la erosión temporal, lo que es theta decay, compensando parcialmente la depreciación de la call comprada y manteniendo el equilibrio de la estructura.
La call OTM me da la convexidad de la estrategia, lo que me permite capturar esos movimientos bruscos al alza del VIX. Este tipo de comportamiento suele producirse en entornos de estrés de mercado, eventos macroeconómicos o geopolíticos provocan aumentos rápidos de volatilidad, en este caso, cualquier situación de estrés, en este caso guerra EE.UU.-Iran.
En momentos de tensión, la volatilidad tiende a expandirse con rapidez, lo que genera movimientos explosivos que pueden ser capturados mediante estructuras de opciones con convexidad positiva y apalancamiento implícito, siendo lo que busco, realizando esta estrategia.

CONSTRUCCIÓN ESTRATÉGICA DE EXPOSICIÓN EN NASDAQ: SYSTEMATIC PUT SELL
Sumado al risk reversal del VIX, establezco también una exposición contraria en futuros del Nasdaq (NQ) mediante la venta sistemática de puts.
El objetivo de esta operativa es doble, primero de todo busco capturar las primas de las opciones a través de la venta de volatilidad, y segundo, en caso de asignación, obtener una exposición al índice a un precio efectivo inferior al del mercado, lo que mejora mi punto de entrada medio.
Si las opciones expiran sin ser asignadas, me beneficia al obtener la prima recibida de la put vendida, en cambio, si el mercado corrige y se produce la asignación, mi posición larga se suma otra a un nivel más favorable, mientras que las primas cobradas previamente actúan como amortiguador del riesgo.
Hablando sobre la determinación de puntos por dólar, cada prima recibida mediante la venta de opciones incrementa el margen de seguridad de la posición larga. Literalmente estas primas actúan como un colchón frente a caídas del mercado, ya que reducen el precio efectivo al que adquirí la exposición.
De manera simple, la prima recibida la incorporo teóricamente al precio medio de la posición larga, restándole del nivel de entrada. Esto implica que cada nueva prima obtenida reduce el coste medio de la posición, lo que amplía el rango de caída que el mercado puede absorber antes de generar pérdidas netas.Las primas cobradas no solo generan rentabilidad directa, sino que también contribuyen a mejorar el punto de equilibrio de la estrategia, lo que aumenta el margen operativo frente a movimientos adversos del mercado. De esta forma, la estrategia me permite mantener exposición al NASDAQ con un colchón implícito generado por las primas, lo que mejora el perfil riesgo-retorno de la posición.

CONVEXIDAD Y ACUMULACIÓN: ESTRUCTURA ESTRATÉGICA DE POSICIONAMIENTO
Utilizada a la vez, la estrategia permite equilibrar la exposición frente a distintos cambios de escenario en el mercado. La posición alcista en VIX actúa como cobertura ante una ruptura alcista de la volatilidad, ya que en episodios de estrés financiero el VIX tiende a expandirse con rapidez. Teniendo en cuenta las tensiones geopolíticas entre EE.UU.-Iran, este comportamiento tiene mayor relevancia, ya que este tipo de conflictos suelen provocar incrementos bruscos de volatilidad implícita en los mercados.
Además, también teniendo en cuenta el hecho de que el mercado se haya mantenido durante un periodo prolongado en un rango lateral con volatilidad relativamente contenida aumenta la probabilidad de que cualquier evento disruptivo provoque una expansión abrupta de la volatilidad.
La operativa operativa de venta de puts sobre el Nasdaq (NQ) me permite construir exposición al índice a precios efectivos cada vez más favorables, ya que se trata de estar constantemente realizando la operativa, ya sea mediante la captura de primas o a través de asignaciones a niveles inferiores.
De esta forma, la estrategia combina protección de caídas con una acumulación progresiva de exposición al índice, configurando una estructura defensiva en el corto plazo pero con sesgo constructivo a medio plazo.
Esto permite posicionar la cartera con ventaja para capturar la recuperación cuando el mercado vuelva a niveles de valoración más realistas, apoyándose en el comportamiento históricamente “mean-reverting” que suelen presentar las correcciones en los principales índices de renta variable.
